domingo, 27 de septiembre de 2009

esfERA

Si yo pudiera ganar tiempo
en los concursos del siglo,
todo se iría a nuestra era;
la de la esfera tallada
con nuestras lágrimas y miradas.
¿de qué viviremos?
si perder es mi rutina.
Robar es sensato. Nuestro tiempo, nuestra era,
robadas. Pero nadie los necesita
más que nosostros.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Quiero quererme.

Lo que quiero siempre existe.
No se pude querer algo que no exista.
Quiero lo que me ofrecen , lo que imagino que me ofrecen.
Lo imposible también.
Incluso el no querer nada; te ofrecen la nada.
Soy lo que me ofrecen.
Lo que hay. Lo creado.
Qué puedo querer nuevo y exclusivo
si ni siquiera se lo que es eso que clamo.

Por debajo de la ropa, de la fe, de la familia y amigos, de la horca
se encuentra alguien parecido a mi que quiere algo sin precedentes.
Cómo saberlo?

Curiosa despedida.

Lo más valioso dentro de mi
es la mierda que cargo.
Ésta siempre se libera;
si tan solo pudiera hacer
la mitad de eso.

Si tan sólo supiera por que
es mayor mi hedor que el
de mi propia mierda.

Soy lo mismo, ya estoy acabado.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Andanzas.

Como ondas de muerte que
se entretienen dentro y fuera del
anonimato de la víctima, oscilo
en cadencia y sin ánimo
por el vientre. Recogiendo la sal
que triunfa en tu ombligo y
meciéndome para regresar, aunque
ya no sea mi tarea, hacia todo
el dolor del mundo.

lunes, 31 de agosto de 2009

Moderrrno

Contemos hasta el límite
del fulgor actual,
¿llegamos al 2?

Neo-trueques
endulzados de fraternidad
ciber-espacial.

Es el mérito por
la transgreción insondable: la vacuidad de los signos #+>=°... todo significa todo!

domingo, 30 de agosto de 2009

Hambre

Y hay dos hambres:
una te paraliza-la otra te activa.

Mudo el rock, fría la extensión de la literatura, nos acojemos en el hambre
y en el ordenador. ¿no?.

_Cultivos de nano-empatía. Por los pobres paralizados.

domingo, 23 de agosto de 2009

Buscador.

Nuevos poros en los recién llegados hombres de internet-ranchos
donde somos 3 para 4 por que
la dualidad no cierra,
sólo el triángulo
dice Unamuno.

La Pinche providencia puede reservar
en cualquier lugar. Sin embargo aquí
en el mercado de las formas
o toma su número y espera su turno, o
se queda trabada como la perra
a la que aspira ser.